viernes, 19 de mayo de 2023

 

A veces releo lo que escribo
y me preocupa
porque escribo mucho sobre la tristeza, el desamor, la herida
lo triste que he estado, lo mucho que he llorado
siento que tiendo a romantizar mi tristeza 
y es que la melancolía me parece más cálida 
y si llevas mucho tiempo sumida en ella empieza a resultar hasta cómoda
pero tengo que recordarme que no lo es
la tristeza es tramposa 
no es bucólica ni romántica
y no se merece mi vida
es más vulnerable la alegría
sentir que eres feliz a veces da más miedo que sentirse triste 
así que hoy no voy a escribir sobre tristeza, no se lo merece.
Como una vez dijo Elena Codes:
"Crees que perteneces a quien sufres, pero no
perteneces a quien te ama"
No pertenezco a quien ya no me quiere
ni a quien me hizo daño intencionalmente
pertenezco a mi nonno, que me canta cada vez que me ve
me llama por mi apodo y me escribe poemas 
pertenezco a mi nonna y sus plantas del garaje que cuida desde que tengo razón
al parque frente a su casa, 
con sus árboles altos a los que me ayudaba a subir cuando era pequeña
a mi mamá, que me enseñó a pintar
a los abrazos que me da,
a los mensajes que me manda todos los días al despertar
pertenezco a mi papá
que con sus consejos me ha guiado por la vida
y me ha permitido verla desde los ojos del amor
pertenezco a mis amigas, 
que aunque me desaparezca varios meses,
siempre me dejan mensajes para hacerme saber que no estoy sola
y que no tengo que pasar por esto sola. 
No pertenezco a lo malo, de eso estoy segura
pertenezco a lo bueno
y eso me trae paz,
que en realidad no es lo mismo que felicidad, 
pero me sirve.


Un poema que escribí un miércoles. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario