domingo, 21 de mayo de 2023

 

Hace un tiempo hablando con mi psicóloga, me dijo que desarrollé apego evitativo, y para mi fue muy difícil entenderlo, porque siempre creí que las personas con apego evitativo eran lo peor que le podía pasar a alguien, y ahora, yo soy eso. 

Tomé la decisión de crear una barrera emocional para evitar exponerme a cualquier tipo de daño que voluntaria o involuntariamente me pudiesen causar los demás, me prometí que nunca más me iba a poner de nuevo en esa situación. Mi psicóloga me dijo que estaba bien, que estaba bien aislarse un tiempo y que ese "caparazón" era solo un método de autoprotección, el cual, temporalmente me iba a ayudar. Pero, qué pasa si el tiempo ha pasado y no quiero volver a derribar ese muro? qué pasa si nunca puedo volver a sentirme lo suficientemente segura como para volver a amar como alguna vez lo hice? no quiero volver a escribirle cartas a nadie, no quiero volver a dibujar para nadie, no quiero volver a ser vulnerable frente a nadie, no quiero volver a confiar de esa forma en nadie.

Y me encuentro ahora, repitiéndome a mí misma y a mis amigos que puedo con esto yo sola, que no necesito de sus abrazos, su cariño, o simplemente ignorando sus mensajes y llamadas. Revisando bajo lupa las cosas mías que le cuento a los demás, siempre intentando no llegar a hablar más de lo que debería, y no lo voy a negar, me duele haber llegado hasta este punto, me duele desconocerme tanto, me duele sentir que la llama que antes ardía en mi pecho y me hacía querer amar a todos, y brindarles mi calor incondicional, ahora es solo un fósforo, que intento que no se apague, e intento ser fuerte. ser fuerte para no llorar, porque siento que un sollozo, de esos que salen de lo profundo de tu alma, podría apagarla, y en cierto modo, eso sería terminar de perderme a mi misma. 

Sigo creyendo que las personas con apego evitativo son lo peor que le puede pasar a alguien, así que prefiero no intentar crear algún vínculo con nadie, porque nadie merece este tipo de amor, nadie merece lo que soy en este momento. No le temo a la soledad, ni me agobia, disfruto mis días conmigo misma, así que estoy bien con ello, solo no quiero volver a permitir que alguien sea mi lugar seguro, que sea mi hogar.

Un escrito que redacté un viernes.



No hay comentarios:

Publicar un comentario