viernes, 26 de mayo de 2023

 

pero, a qué te sabe mi nombre?
a sandía? , a arándanos?, a okaloka?
a venganza? a enojo? o al color rojo
Digo, supongo que te sabe bien, ya que no lo sacas de tu boca
le das vueltas con tu lengua 
creando nudos que no debían estar ahí, 
una trama donde tengo que ser la villana
a qué te sabe mi nombre en tu boca?
Cortándolo en pedazos,
masticándolo
compartiéndolo con toda tu mesa
Te sabe bien, pero me hace pequeña
mala, loca, enferma
Dime, quién soy hoy?
porque igual, supongo que no tengo elección
dime cuál es mi papel en la narrativa que te hace quedar bien
dime ahora, cuál es mi nueva reputación?
que te has encargado de tejer con precisión en los ojos de cada persona
dime ahora, con qué miradas, comentarios 
y dedos señalándome voy a tener que vivir hasta graduarme
y yo seguiré el rol, no tengo energía para intentar arreglar mi imagen
e igual, mi nombre ya fue masticado tantas veces
por tantas personas
que ya ni se sabe qué es realmente
ya ni sé quién soy realmente.
Fortuna tuya, que creo en el perdón
fortuna tuya, que no ando por ahí contándole al montón
yo aún guardo tus secretos
me trago tu nombre
y se revuelve en mi estómago
toca mis dientes, pidiendo permiso para salir
pero yo los paro
porque prometí, para siempre
y para siempre, aún no termina
y yo intento cumplir mis promesas, 
así que tu nombre lo empujo adentro
y me callo.

Tú y tus amigos siguen dando vueltas a mi nombre
creando nudos nuevos 
y yo al menos
tengo la valentía de cuestionarme 
cada que escucho algo nuevo 
¿De verdad soy esa? 


Un poema que escribí un viernes




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