viernes, 21 de noviembre de 2014

Tus manos se sentían tan mías... No hablando de una propiedad, sino queriendo decirte que yo creía tener tanto amor en mi pecho que temía que no me cupiera y que, por tanto, sabía que debías sentir al menos una parte de todo eso: no como una obligación, sino como un efecto colateral de amarte tanto...

porque lo fue, siento que lo fue, porque una vez te hice una pregunta y me besaste como si el mundo se hubiese detenido, dijiste una palabra a mi oído, espero que la recuerdes. y si no, no importa, porque yo la recuerdo por todos lados

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