Ella pensó en el suicidio.
Dormía para despertar, sentirse mejor y también, dormía para olvidar aquello que le producía dolor.
"Mañana vas a estar mejor" se decía. Quería creer en eso.
Ella pensó en el suicidio.
Dormía con las mejillas húmedas y con un brazo colgado de la cama. Quería estar muerta, o al menos reflejaba a una.
Ella pensó en el suicidio.
Tantas veces se maldijo por ese cuerpo, por esos errores. Por ser ella la que sufría. Se odiaba.
Ella pensó en el suicidio.
Todo era dolor, nada era felicidad.
Ella pensó en el suicido.
Pero no lo hizo, aunque la muerte la tentara, no lo hizo.
Ella pensó en el suicidio.
Y lloró.
Ella pensó en el suicidio.
Y se durmió...
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